El Domingo 15 de Enero tuve la oportunidad de vivir una experiencia grandiosa en Peñíscola que te quiero contar porque sé que vas a querer plagiarla en cuanto leas este post, y es de esos plagios que no molestan, ya que imitar experiencias positivas es uno de los peajes para pasear por el camino de la felicidad.

Evento Blogger Peñíscola

Se trata de un evento Blogger organizado por Descubre Castellón y el Departamento de Comunicación y Rodajes de Peñíscola, estupendamente representado por Laura Hidalgo, que nos llenó de información riquísima y me cautivó con su gran personalidad y amor por su profesión.

Peñíscola es un municipio de la Comunidad Valenciana, España, situado en la costa norte de la provincia de Castellón, en la comarca del Bajo Maestrazgo; no me voy a detener mucho en la ubicación, porque con una búsqueda en Google maps y el GPS, ya tienes suficiente guía para llegar en un pestañeo.

Peñíscola de cine

[Tweet “#Peñiscolaeninvierno es el paraíso! No dejes de visitarla @_peñiscola “]

A las 10 de la mañana ya puedes ver un paisaje de esos en los que la cámara de fotos se dispara sola. Frente al Hotel Papa Luna  comenzó la travesía por este extraordinario pueblo costero lleno de historia, pasión y magia. Justamente este punto es especial para tirar fotos sin parar y donde los filtros no hacen falta, es de los pueblos que no necesitan nada más que vivirlos, porque lo tienen todo. Yo soy de las personas que piensan que las playas no son SOLO para el verano, y os invito a que paséis en invierno, porque el clima, los colores, los aromas y la gente hacen de este lugar un sitio entrañable, donde las bufandas, los gorros y los guantes sobran.

La magia de peñíscola

Tuve la suerte de contar con una guía que me hizo pasar de Peñíscola a Hollywood sin teletransporte ni aviones. ¿Por qué? Es que esta ciudad también es escenario de Películas y series tales como “El chiringuito de Pepe“, “El Ministerio del tiempo“, Calabuch y París-Tombuctú de Berlanga y hasta Juego de Tronos, que seguro que tú eres mega-fan. Pasear por las mismas piedras donde se realizan estas maravillas del cine es emocionante, sobre todo cuando lo sazonas con unas anécdotas inéditas que te amenizan el recorrido.

peñíscola de cine

[Tweet “De Peñíscola a Hollywood sin avión #Peñiscoladecine”]

Las casas del pueblo son cautivadoras, está todo cuidado para que tus retinas disfruten durante toda la estancia. Será por eso que en la mayoría de realizaciones para cine y televisión respetan casi toda la estructura que, sin maquillaje, tiene todo para ser la escenografía perfecta.

Peñíscola en invierno

El Castillo del Papa Luna, los jardines del Parque de artillería y todo el patrimonio de este pueblo encantador te deja con la boca abierta durante toda la visita, excepto, cuando paras en Mandarina, el sitio donde fuimos a comer, y claro, es de mala educación comer con la boca abierta, pero te juro que también me sorprendió muchísimo.

castillo papa luna

Todo comenzó con un Vermuteo con estilo. Mandarina es un sitio que solo con las vistas que tiene ya no pretendes mucho más, pero seguro que no te dejará indiferente. Seguimos con un menú degustación, en mi caso vegano, y eso es algo que tengo que destacar, porque no en todos los Restaurantes te ofrecen una opción vegana y bien preparada. Me ha encantado estar allí, su personal es tan rico como su comida.

mandarina peñíscola

Terminada la degustación, y la Tisana del Papa Luna, nos regalaron una maravilla que se ha convertido en “Mi tesorooooo”, un libro de fotografías de Peñíscola en los años ’60 que es precioso.

mandarina peñíscola

[Tweet “Mandarina en #Peñiscolaenivierno es un sitio que solo con las vistas tiene suficiente”]

Para terminar, hicimos un trayecto por el Parque Natural de la Sierra de Irta que realmente me dejó impactada, sí, más de lo que estaba, pero te aseguro que merece la pena llegar a Peñíscola, parar en el punto de información turística, recoger todos los folletos y el mapa de Senderos de Irta para ver el atardecer desde alguno de sus puntos.

peñiscola todo el año

Qué más te puedo decir, si has podido captar el entusiasmo que me provocó esta experiencia supongo que ya estarás configurando el GPS para salir hacia Peñíscola. En cualquier estación del año es un regalo para los sentidos.

castillos de peñíscola