Esta carta es un deseo que quizás nunca se cumpla, que nunca llegue a su destino, pero si la lees, debes saber que tiene dueño y se llama LUIS MIGUEL GALLEGO BASTERI.

Hola Micky!

Voy a contarte un cuento, de esos que necesitamos para dormir ocho horas seguidas.

Cierto día escondí dos puños llenos de orugas en un hueco que encontré libre entre el esternón y el diafragma, las solté con la ilusión de que alimentadas por mis suspiros de amor, se convirtieran en mariposas y atravesaran mi cuerpo divertidas como en un recreo escolar eterno.

Hoy tengo un día de revoloteo constante, mis respiraciones se desviven mientras imaginan todo lo mágico que está por aterrizar justo en mis pies descalzos, desde un tobogán de buenas nuevas.

Imagino, sueño despierta. Estoy rodando una película en mis bolsillos, de ellos salen escenas donde me encuentro de pié, con los ojos cubiertos por un pañuelo negro que alguien, con unas manos perfectas, coloca sorpresivamente. Comienzo a escuchar el crujir de madera de barco antiguo al son de unos pasos que intentan llegar a mi.

De pronto suena la pista de una canción, “Just Once”, y suena una voz que no es la de James Ingram, ese que escucho desde que te vi a ti cantarla en una entrevista hace muchos años. Mi piel comienza a erizarse, mis sentidos se emocionan y te reconocen. Me pones un micrófono en la mano y me quitas el pañuelo en el solo de piano, antes de que comience la siguiente estrofa. Eres tú, cumpliendo el sueño que tengo desde hace 35 años, desde que apareciste en ATC, vestido con un catsuit dorado y esa sonrisa con huequito entre paleta y paleta.

Luis Miguel Verito Monetta

Soy una incansable buscadora de sueños, y tengo un radar que me indica cuándo están a punto de suceder. He esperado tantos años para atreverme a imaginar que podía ser realidad, que ahora casi lo vivo como si estuviera sucediendo.

Con casi 50 años ¿qué miedos puedo tener?, es hora de soltar las mariposas e intentar que lleguen hacia ti, se posen en tu ombligo, y te hagan tantas cosquillas como a mi.

Solo es una canción, un dúo de dos enamorados de la música, cuatro minutos de tu vida que compensarán 35 años de la mía. Con tan poquito, tanto.

Ahora que ya lo sabes, yo me sentaré en mi playa mirando la línea del horizonte que conecta mi melodía con la tuya, seguiré soñando que te rescato de escenarios enormes y ensayaré cada una de las notas que quiero compartir contigo, desde ahora, desde ayer… hasta que mi sueño se cumpla.

¿Quieres?

Mi sueño es cantar una canción con Luis Miguel

Seguiré soñando que te rescato de escenarios enormes

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